¿Se afirmó la ministra Schmidt?: Expertos miran sus pasos políticos mientras Enap se atrinchera tras cargos

Aunque temporalmente logró dar vuelta la crisis, aún no está claro si la secretaria de Estado saldrá fortalecida en su capital político. Enap, en tanto, se prepara para derribar el informe de la Superintendencia que acusó a la compañía de ser responsable de los últimos episodios de contaminación en Quintero-Puchuncaví.

Tras un polémico debut, en que se cuestionó su precipitación en determinar que la Empresa Nacional del Petróleo, ENAP, era responsable de la serie de episodios de intoxicaciones que desde el 21 de agosto afectan a Quintero-Puchuncaví, la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, parece haber logrado sortear su primera crisis.

Aunque no estuvo exenta de críticas, sobre todo porque el Presidente Sebastián Piñera debió intervenir directamente en el tema -a través de un viaje a la zona en que recibió la furia de los habitantes de la zona de sacrificio-, Schmidt apareció hoy, luego del informe de la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) que ratificó su juicio sobre ENAP, dando a conocer un potente plan para las comunas afectadas.

La batería de medidas incluye, entre otras cosas, que partir del lunes 10 de septiembre toda la red de estaciones de monitoreo de calidad del aire, que hoy dependen de las empresas instaladas en la zona, pasarán a la supervisión del Estado y serán perfeccionadas mediante una auditoría internacional que se realizará en conjunto con el gobierno de Finlandia. Además a contar del 1 de octubre de este año, las empresas en la zona, AES Gener y Codelco, actualizarán su plan operacional ajustando su funcionamiento a las condiciones de ventilación diarias de la zona. Es decir, si un día no son favorables, las compañías deberán disminuir su actividad. Y en diciembre se ingresará para la toma de razón en Contraloría el plan de descontaminación para Quintero y Punchuncaví, que establecerá mayores exigencias a las empresas que funcionan en el cordón industrial.

Tras la presentación, Schmidt viajó a Valparaíso para seguir su agenda.

“No voy a comentar las reacciones personales, sino volver a señalar lo mismo: aquí vamos a respetar la institucionalidad ambiental vigente en el país. Todas las instituciones fiscalizadoras que rigen actualmente serán apoyadas en todas las investigaciones que se realicen para establecer quienes son los culpables de cualquier hecho de contaminación que afecte la salud de las personas”, dijo, aludiendo a la crisis que el informe generó al interior de Enap. Incluso el director designado por Piñera, Gonzalo de la Carrera, renunció y en la compañía están convencidos que hubo aquí una “decisión política” de culparlos.

Con todo, Schmidt, quien asumió hace menos de un mes en el ministerio -hasta agosto era gerente de Copesa, grupo al que pertenece este medio- es vista con atención en el mundo del análisis político. Para Roberto Izikson, de Cadem,  ella “comienza con el pie izquierdo, pero nada hace pensar que no tendrá tiempo para ir revirtiendo su acción”. Agrega que  “debuta con un alto 69% de conocimiento, pero con un bajo 50% de aprobación, en comparación a los otros ministros”, y que además recibió la crisis de Quintero cuando “llevaba muy poco tiempo en su cartera y quizá, como se dice en fútbol, no estaba puesta a tono, no estaba fit. Eso llevo a que Piñera  tuviera que intervenir en una crisis que parecía irse de las manos”. En todo caso, advierte, “a la opinión pública no le importa nada el debate de Enap. De hecho, la gran mayoría en nuestra encuesta dice que son ‘todos responsables’”. Ahora, sostiene, es “evidente” que ganará credibilidad frente a la élite y los medios, por lo que reforzará su posición”.

Mientras, el director de Criteria Research, Cristián Valdivieso, sostiene que ella “adquiere un rol protagónico en un gabinete debilitado por su escasa presencia y dificultades para que los ministros lideren sus temas sin la sombra del Presidente. Su proyección política es una noticia en desarrollo, pues si bien en una primera lectura y en el corto plazo sale fortalecida, pues apuntó rápidamente a los responsables de la crisis (ENAP) y hasta ahora la da vuelta como una oportunidad para mejorar la sustentabilidad de la zona. Pero, al mediano plazo queda expuesta al devenir de esta crisis que, por las reacciones del directorio de ENAP y sus sindicatos, aun no está resuelta”.

Enap se atrinchera

No hay una relación causa-efecto. Esa es la convicción que prima hoy en el directorio de ENAP, mientras la Fiscalía de la entidad se encuentra en pleno proceso de revisión del Informe de SMA que propone formular cargos a la compañía tras considerar que la “utilización del sistema de tratamiento de sus residuos industriales líquidos en condiciones distintas a las aprobadas ambientalmente” tuvo como consecuencia haber “afectado significativamente la salud de la población de Quintero”.

Una alta fuente de la empresa, confirma a La Tercera PM que tras rechazar los cargos formulados por la SMA y concluir esa etapa administrativa, el siguiente paso es llevar el caso a los tribunales ambientales. De hecho, se analiza adelantar el directorio programado para fines de este mes para abordar este tema en específico. Y aunque se descartan otras renuncias, como la del vicepresidente Gonzalo de la Carrera, en la institución admiten que están golpeados y que existe molestia en particular con la SMA, incluso más que con el ministerio del sector que dirige la ministra Carolina Schmidt, quien tras el primer episodio, , aseveró que existían antecedentes que apuntaban a la responsabilidad de la estatal en la masiva intoxicación.

“Acá desde el día uno se atribuyó responsabilidad a ENAP. Esa es una decisión política, pero lo que se espera de una entidad técnica como la Superintendencia es que, en vez de responder a la presión social, sea capaz de entregar soluciones y no salir a cazar culpables. El informe es débil, no mide a las otras empresas y no explica, por ejemplo, el último episodio cuando las faenas de ENAP estaban paralizadas”, plantea una autoridad de la empresa.

Internamente aseguran que la fiscalización a cargo del abogado Cristián Franz sólo buscó proteger el capital político de la ministra Schmidt, pero que no dio cuenta de las falencias estructurales a la hora de abordar el conflicto. Apuntan a que informes de diciembre de 2017 advertían sobre malos olores asociados a molestias sanitarias y que se dejaron pasar más de ocho meses sin realizar monitoreos. Ahora, apuntan, se busca pasar multas y exigir responsabilidades que, en cualquier escenario, son compartidas.

La decisión por ahora de la presidenta del directorio, Loreto Silva Rojas, es esperar la resolución de la Fiscalía interna y luego pasar a la ofensiva.

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