En entrevista con CNN, la secretaria de Estado defendió la postura que ha adoptado frente a ambos temas y aseguró que sus determinaciones se han sustentado en la evidencia científica y sanitaria, pese a las posiciones existentes dentro del sector político que sustenta al Gobierno.
“Como ministra de Salud, yo me propuse estar del lado correcto, de hacer lo correcto”, sostuvo Chomali, agregando que busca situarse “del lado donde la evidencia me dice si lo que voy a hacer le agrega o no le agrega valor” a las políticas de su cartera.
En ese sentido, afirmó: “en el tema tanto de los migrantes como del ‘Escucha tu corazón’, creo que ninguna de las dos decisiones le agrega valor; todo lo contrario, le quita valor”, señaló.
Chomali y atención de salud a migrantes irregulares
Respecto de la atención sanitaria de extranjeros en situación migratoria irregular, Chomali planteó que cerrarles el acceso al sistema puede terminar teniendo consecuencias para toda la población.
Según explicó, la evidencia disponible apunta a que limitar el acceso de migrantes a prestaciones sanitarias puede transformarse en un problema de salud pública que también afecte a los nacionales.
“Yo creo que esto fue más un tema de cómo se comunicaron las cosas, de una cosa real de que efectivamente había que cerrarle la puerta a los migrantes irregulares”, sostuvo.
La ministra indicó que esos antecedentes fueron considerados al interior del Ejecutivo y que, finalmente, la indicación cuestionada fue retirada.
“Escucha tu corazón” y aborto en tres causales
Chomali también profundizó en su rechazo a la denominada iniciativa “Escucha tu corazón”, que ha generado controversia por su relación con mujeres que recurren a la interrupción voluntaria del embarazo bajo alguna de las tres causales establecidas.
La titular de Salud sostuvo que no existe evidencia que justifique obligar a una paciente a someterse a un examen que no desea, recordando que la legislación sobre derechos y deberes de los pacientes contempla la posibilidad de aceptar o rechazar procedimientos.
“Las mujeres tienen el derecho a hacerse o no un examen. La Ley de Deberes y Derechos lo dice, es súper claro. O sea, tengo el derecho, el doctor me lo puede ofrecer y yo puedo aceptarlo o rechazarlo”, explicó.
La ministra ejemplificó su posición con el caso de una mujer cuyo embarazo presenta una inviabilidad fetal o pone en riesgo su propia vida, apuntando al impacto emocional que podría significar someterla contra su voluntad a escuchar los latidos fetales.
“Si imagino una mujer que está con un embarazo con una inviabilidad fetal o que arriesga su vida si continúa con ese embarazo, la voy a someter a un examen que ella no quiere (…) y todo el dolor que puede generar eso”, manifestó.
Fuente: Bío Bío
