El sondeo, correspondiente al 16 de agosto de 2026, situó en un 35% la aprobación a la forma en que el mandatario conduce el gobierno. La cifra no experimentó variaciones respecto de la medición anterior y completa así tres semanas consecutivas instalada en el rango de 34% a 35%.
La estabilidad, sin embargo, se produce lejos de los mejores registros que había exhibido el Gobierno durante junio. Por entonces, la evaluación positiva de Kast llegó a ubicarse entre 39% y 40%, configurando un escenario bastante más favorable para el Ejecutivo.
Ahora, la encuesta vuelve a mostrar un escenario de mayor estrechez para La Moneda. La desaprobación a la gestión presidencial aumentó tres puntos porcentuales y alcanzó el 55%.
El movimiento se explica también por la caída de quienes declaran no tener una opinión definida. La alternativa “no sé” retrocedió tres puntos y quedó en 10%.
Con estos números, la distancia entre quienes aprueban y quienes desaprueban la conducción presidencial llega a 20 puntos porcentuales.
Así, a pocos meses del inicio de la administración, la encuesta deja una señal política concreta: el Gobierno mantiene un tercio de respaldo, pero enfrenta una mayoría que evalúa negativamente la conducción del presidente.