Los conflictos laborales comienzan a hacerse más visibles también en los colegios particulares pagados. Durante 2026, distintos establecimientos han registrado huelgas y movilizaciones por remuneraciones, beneficios, jornadas, estabilidad laboral y condiciones vinculadas a la salud física y mental de docentes y trabajadores.
Esta semana, más de 150 trabajadores del Brandford School, en Vitacura, iniciaron una paralización luego de que la negociación colectiva y la mediación de la Dirección del Trabajo terminaran sin acuerdo. También comenzó una huelga en el Colegio María Auxiliadora de Santiago, mientras el San Ignacio El Bosque puso fin recientemente a la primera huelga de sus 70 años de historia, tras seis días de movilización.
Durante 2026 también se han registrado movilizaciones en los colegios Lirima de Iquique, Altomonte de Villa Alemana, Francisco de Miranda de Peñalolén y Calasanz de Ñuñoa.
El fenómeno viene acompañado de una mayor organización sindical. Feseduca, que agrupa a más de 30 sindicatos, asegura mantener conversaciones con nuevas organizaciones que podrían incorporarse antes de fin de año. Fesicop también reporta un creciente interés por sindicalizarse en distintos territorios.
Para el presidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar, los conflictos muestran que los problemas laborales docentes no están restringidos al sistema público.
El dirigente identifica inestabilidad, sobrecarga, extensas jornadas, situaciones abusivas, estrés y problemas de salud mental, además de remuneraciones que no siempre corresponden a la imagen de mejores condiciones asociada a los colegios particulares pagados.
“También en colegios de grandes recursos, las condiciones laborales de los profesores y otros funcionarios no son las mejores”, sostuvo.
