El detalle del proyecto de Ley de Presupuestos 2027 permite observar con mayor claridad dónde se concentra el ajuste fiscal del próximo año. Los gobiernos regionales sufrirán la mayor reducción de recursos en términos absolutos, con $90.884 millones menos, mientras el presupuesto de Educación permanecerá prácticamente congelado, con una variación real de 0%.
Según el desglose presentado por la Dirección de Presupuestos (Dipres) en su Informe de Finanzas Públicas del tercer trimestre, 19 partidas aumentarán sus recursos respecto de la base comparativa de 2026, mientras otras 12 registrarán disminuciones.
El gasto total del Gobierno Central llegará a $91,2 billones, lo que representa un crecimiento real de solo 1,5%.
Regiones pierden más de $90 mil millones
El financiamiento destinado a los gobiernos regionales pasará de $1,89 billones a $1,80 billones durante 2027.
Esto significa una reducción real de 4,8%, equivalente a $90.884 millones menos, convirtiéndose en el mayor recorte del Presupuesto en términos absolutos.
La disminución adquiere especial relevancia porque los recursos regionales financian inversión, infraestructura y distintos proyectos territoriales. En un escenario económico debilitado y con una tasa de desempleo elevada, la reducción abre además interrogantes sobre sus posibles efectos en la generación de actividad y puestos de trabajo fuera de Santiago.
Educación: sin crecimiento real para 2027
Otro de los datos relevantes aparece en Educación. La cartera dispondrá de $17,32 billones y registra una variación real de 0%.
En términos absolutos, son cerca de $2.825 millones menos respecto de la base utilizada por Dipres para realizar la comparación.
El congelamiento se conoce en medio de la controversia por distintos ajustes incluidos en el Presupuesto, entre ellos el fin del financiamiento del programa “Yo Elijo mi PC” y reducciones que han generado cuestionamientos tanto desde la oposición como dentro del propio oficialismo.
La discusión también ocurre después de que organizaciones estudiantiles y sociales advirtieran sobre los efectos que eventuales restricciones presupuestarias podrían tener sobre la educación pública.
Cultura, Ciencia y Energía entre las mayores bajas
El ajuste alcanza también a otras áreas relevantes para el desarrollo del país.
En términos porcentuales, Energía sufrirá una caída de 11,8%, mientras el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio reducirá su presupuesto en 10,1%.
Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación disminuirá 6,4%, mientras Economía caerá 2,9%.
También tendrán menos recursos Presidencia de la República (-3,2%), Hacienda (-2,2%), Secretaría General de Gobierno (-2%) y Agricultura (-0,5%).
El Servicio Electoral registra la mayor reducción porcentual, con una caída de 11,9%.
Trabajo aumenta solo 1,4% en medio del deterioro laboral
El Ministerio del Trabajo y Previsión Social tendrá un incremento real de 1,4%, equivalente a unos $232.785 millones.
La cifra adquiere relevancia en medio de un mercado laboral que continúa debilitado. El desempleo alcanzó 9,6% en el trimestre junio-agosto y el número de personas ocupadas disminuyó 0,9% en doce meses.
En ese contexto, el impacto del Presupuesto sobre la inversión pública y regional cobra una dimensión adicional: las decisiones de gasto no solo determinan la continuidad de políticas públicas, sino que también pueden incidir sobre la capacidad del Estado para impulsar actividad económica y empleo.
Salud concentra recursos mientras otras áreas absorben el ajuste
El principal aumento absoluto corresponde al Ministerio de Salud, que recibirá $829.568 millones adicionales. Su presupuesto crecerá 4,7% real hasta alcanzar $18,3 billones.
También aumentarán Obras Públicas (8,9%), Seguridad Pública (7%), Defensa (6,8%), Vivienda (5,8%) y Justicia y Derechos Humanos (20,5%).
El contraste evidencia una de las características centrales del proyecto: en un Presupuesto cuyo gasto global crece apenas 1,5%, reforzar determinadas prioridades implica contener o reducir recursos en otras áreas.
El debate se traslada al Congreso
El desglose conocido ahora permitirá que la discusión presupuestaria avance desde las cifras generales hacia el impacto concreto de cada partida.
Para las regiones, el debate será especialmente relevante. Una reducción de casi $91 mil millones no solo afecta los balances presupuestarios de los gobiernos regionales, sino que puede traducirse en menor espacio para ejecutar iniciativas de inversión y desarrollo territorial.
En Educación, en tanto, el crecimiento real nulo instala la discusión sobre qué programas se mantendrán, cuáles serán ajustados y qué efectos tendrán esas decisiones sobre estudiantes y comunidades educativas.
Desde una perspectiva laboral y territorial, la discusión sobre el Presupuesto 2027 no se limita a cuánto aumenta o disminuye el gasto público. También obliga a preguntarse dónde se concentra el ajuste y qué consecuencias puede tener sobre inversión, empleo, servicios públicos y desarrollo regional.
Fuente: Dirección de Presupuestos

