Según reportó NBC News, el entusiasmo inicial por reemplazar mano de obra con sistemas de inteligencia artificial (IA) ha dado paso a un proceso de reconsideración en muchas compañías. Tras experimentar fallas graves y resultados insatisfactorios, diversas compañías han optado por volver a contratar personal humano para garantizar calidad, precisión y seguridad en sus productos y servicios.
Según el medio internacional, cada vez más empresas contratan a trabajadores independientes para corregir errores producidos por la IA en áreas como el diseño gráfico, la redacción de contenidos y la programación.
No solo en el arte y la redacción se advierte la dependencia de la mano humana. Harsh Kumar, desarrollador web y de aplicaciones, aseguró a NBC News que observa cada vez más clientes que, tras probar lo que él define como “vibe coding” (consistente en solicitar código a la IA mediante simples instrucciones), terminan por solicitar la intervención de un profesional para reparar proyectos defectuosos o inseguros.
Kumar ha corregido desde chatbots que entregan respuestas erradas y filtran información delicada, hasta sistemas de recomendación de contenidos que resumen mal y ponen en riesgo datos confidenciales.
La experiencia reciente demuestra que, pese a los avances tecnológicos, el trabajo humano sigue siendo fundamental para garantizar calidad, creatividad y fiabilidad. La paradoja es evidente: mientras algunas empresas buscan reducir costos sustituyendo trabajadores con IA, terminan necesitando nuevamente a las personas para mantener estándares básicos.
Desde una perspectiva de derechos laborales, este fenómeno confirma la urgencia de regular la incorporación de tecnologías para que no se traduzca en más precarización. El trabajo humano no solo corrige los errores de la IA: sigue siendo el pilar de la innovación, la seguridad y la dignidad en el mundo productivo.
El futuro del trabajo no puede construirse excluyendo ni precarizando a las y los trabajadores. La dignidad laboral debe ser el centro de cualquier transición tecnológica.
Fuente: Infobae
