El nuevo Informe Mundial sobre Desigualdad, elaborado por un comité internacional encabezado por el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz y presentado al G-20, advierte sobre una “emergencia global de desigualdad” que amenaza no solo el bienestar social, sino también la estabilidad democrática de los países.
Concentración extrema de la riqueza
Entre 2000 y 2024, el 1% más rico del planeta concentró el 41% de toda la nueva riqueza generada, mientras que el 50% más pobre solo accedió al 1% de ella.
? En promedio, las fortunas del 1% más rico crecieron en US$1,3 millones por persona, mientras que la mitad más pobre del mundo solo aumentó US$585.
“El sistema económico actual no está proporcionando bienestar, dignidad ni oportunidades para la mayoría de la población mundial”, señaló Stiglitz, calificando el momento actual como un “punto de inflexión” en la historia del capitalismo global.
Desigualdad y erosión democrática
El estudio revela una relación directa entre desigualdad y debilitamiento institucional:
Los países con altos niveles de desigualdad tienen siete veces más probabilidades de experimentar un declive democrático que aquellos más equitativos.
Stiglitz y su equipo advierten que esta concentración de riqueza “permite a los más ricos definir las reglas del juego político y económico, debilitando la participación ciudadana y el control democrático”.
