Desempleo de mujeres cae por primera vez del 9% desde enero de 2024: señales positivas, pero persisten brechas laborales

11 Abril 2017 Gente caminando, pensiones, trabajadores pensiones, mujeres, hombres, celular,en la esquina, cruce peatonal, de las calles Rosario Norte con Cerro El Plomo en la comuna de Las Condes. Foto Andres Perez

El INE informó que la tasa de desocupación nacional llegó a 8,4% en el trimestre agosto–octubre de 2025, disminuyendo 0,2 puntos porcentuales en un año. La mejora se explica por un aumento de 1,5% en las personas ocupadas, superior al crecimiento de 1,3% de la fuerza de trabajo.

Pero el dato más relevante es la reducción del desempleo femenino, que cayó a 8,8%, bajando del 9% por primera vez desde enero de 2024. Esta variación se relaciona con un crecimiento significativo de las mujeres ocupadas (2,7%) y una caída del 2,9% en el número de mujeres desocupadas, principalmente por la disminución de cesantes. Las tasas de participación (53%) y ocupación (48,3%) también aumentaron, mientras que las mujeres fuera de la fuerza laboral descendieron levemente.

Este avance, sin embargo, convive con señales mixtas para los hombres: la desocupación masculina subió a 8,2%, en un contexto marcado por mayor ingreso a la fuerza laboral y un incremento de quienes buscan empleo por primera vez.

Si bien la baja del desempleo femenino es una buena noticia, las brechas estructurales del mercado laboral persisten. Las mujeres continúan registrando:

  • Menor participación laboral que los hombres (53% vs. 71,1%).
  • Menores tasas de ocupación (48,3% vs. 65,3%).
  • Mayor presencia histórica en trabajos informales y de cuidados no remunerados.

La caída del desempleo no elimina la necesidad de políticas laborales que aborden la desigual distribución de los cuidados, la discriminación en el acceso al empleo y la persistente desigualdad salarial.

Además, el aumento del empleo informal —particularmente entre asalariados— revela que no todo el crecimiento del empleo implica mejores condiciones laborales o acceso a seguridad social.

La mejora en las cifras es una señal positiva, pero no suficiente. Garantizar trabajo decente, estabilidad laboral, igualdad de oportunidades y corresponsabilidad en los cuidados sigue siendo una tarea urgente. Chile necesita un mercado laboral donde las mujeres no solo entren, sino que lo hagan en condiciones dignas y con derechos.