Un reciente análisis de la base de datos Carbon Majors vuelve a poner el foco en un dato clave de la crisis climática: la mitad de las emisiones mundiales de dióxido de carbono proviene de solo 32 empresas, todas vinculadas a la producción de combustibles fósiles y cemento.
El estudio muestra que la responsabilidad por el calentamiento global está cada vez más concentrada. Hace apenas un año, se requerían 36 compañías para alcanzar ese mismo 50% de emisiones. Hoy, el número se reduce, mientras el impacto ambiental aumenta.
Según el informe, en 2024 las emisiones totales de los principales productores de petróleo, gas, carbón y cemento crecieron un 0,8% interanual, alcanzando un nuevo récord histórico, pese a las advertencias científicas y los compromisos climáticos asumidos a nivel internacional.
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es el rol predominante de las empresas controladas por los Estados. 17 de las 20 entidades más contaminantes del mundo son de propiedad estatal, lo que refuerza la dimensión política del problema climático.
COP30 y bloqueos políticos
El informe también subraya que las 17 empresas estatales que encabezan el ranking pertenecen a países que se opusieron formalmente a la eliminación progresiva de los combustibles fósiles durante la COP30, realizada en diciembre de 2025. Entre ellos figuran Arabia Saudita, Rusia, China, Irán y Emiratos Árabes Unidos.
Finalmente, el estudio recuerda que desde la firma del Acuerdo de París en 2015, solo 57 entidades han sido responsables del 80% de las emisiones globales, evidenciando que la crisis climática no es resultado de conductas individuales, sino de decisiones estructurales tomadas por un número reducido de grandes actores económicos y políticos.
