El exdirector del Departamento de Extranjería y Migración del Ministerio del Interior durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet, Rodrigo Sandoval, advirtió que la zanja contemplada en el plan Escudo Fronterizo impulsado por el Presidente José Antonio Kast podría implicar altos costos de mantención debido a las condiciones geográficas del desierto.
En entrevista con Al Pan Pan con Mirna Schindler, el experto en migraciones explicó que la medida tiene un efecto limitado en el control del ingreso irregular. “La zanja cumple una función de regulación o contención del flujo de vehículos en la frontera, no es eficaz para disminuir el flujo peatonal en la frontera”, afirmó.
Sin embargo, Sandoval señaló que la medida sí tiene impacto en la percepción ciudadana frente al problema migratorio. “Sí tiene un impacto definitivo en términos de la percepción ciudadana y la necesidad que tiene la ciudadanía de sentir que algo se está haciendo para contener una migración irregular”, explicó.
El exjefe de Extranjería agregó que la instalación de la zanja se está realizando en un tramo acotado de la frontera. “Estamos hablando de recién 15 kilómetros, no hay una posibilidad de extender esta franja por toda la frontera”, indicó.
Asimismo, advirtió que las condiciones del terreno implican un desafío permanente para mantener operativa la zanja. “La gente dice la zanja es el hoyo, pero hay que conocer el territorio para saber que ese hoyo se vuelve a tapar con el propio viento”, sostuvo.
Según explicó, la arena del desierto vuelve a rellenar las excavaciones con el paso del tiempo. “La misma realidad geográfica va rellenando aquellos lugares que las zanjas van horadando”, señaló.
Por esa razón, el experto planteó que el costo más relevante no será la construcción inicial de la infraestructura, sino su mantención en el tiempo. “Yo tengo la impresión de que el costo de instalación de la zanja es muy inferior al costo de mantención de la misma”, advirtió.
A su juicio, en el mediano y largo plazo se abrirá una discusión sobre si los recursos necesarios para mantener la infraestructura se justifican frente a otras prioridades del Estado.
Además, Sandoval explicó que un sistema de control fronterizo como el que plantea el gobierno requiere más elementos que solo infraestructura física para funcionar de manera efectiva.
Según señaló, el modelo debería considerar al menos cuatro componentes adicionales. El primero es un mecanismo eficaz de reconducción inmediata para las personas que logren ingresar irregularmente al país. “Debe el Estado estar en condiciones de reconducirlas inmediatamente”, afirmó.
El segundo elemento corresponde a la existencia de centros de retención administrativa transitoria para aquellas personas que no puedan ser devueltas de forma inmediata a su país de origen.
En tercer lugar, el experto sostuvo que se requiere contar con un sistema eficaz de identificación de los migrantes interceptados.
Esto, explicó, es necesario para evitar errores en los procesos de expulsión.
Finalmente, Sandoval indicó que también es necesario fortalecer la cooperación internacional para que las medidas puedan aplicarse de manera efectiva.
Según señaló, sin coordinación con otros países resulta difícil implementar procesos de reconducción, identificación y expulsión de migrantes en la frontera.
