EL GIGANTE EGOISTA

Por Esteban Sepúlveda Carrasco/ Presidente Sindicato Líder La Reina. Integrante Federación Walmart

“Este jardín es mío. Es mi jardín propio —dijo el Gigante—; todo el mundo debe entender eso y no dejaré que nadie se meta a jugar aquí. Y de inmediato, alzó una pared muy alta.” Oscar Wilde- El Gigante Egoista

“Save Money”[1]: la consigna altisonante se desperdiga con un mantra sagrado en los más de 50 países en los que Wal-Mart inc. Ha clavado sus colmillos. El mito que obligan a creer  parece volverse cierto, y  aun cuando la mayoría de sus empleados  desconoce su significado, en sus uniformes corporativos  llevan la sigla de aquella frase petulante bordada con hilos dorados: SM. Norma Quiñelef[2], mujer chilena, empleada por más de 10 años, da una muestra de su ingenio criollo al improvisar su propio significado: “somos marionetas”. Ella es una de aquellos a los que el gigante transnacional cariñosamente denomina “colaboradores”: 2,2 millones de hombres y mujeres[3], víctimas invisibles del desarrollo global, soportando horarios inhumanos y salarios de hambre y sobre cuyas espaldas se sostiene el imperio más fabuloso jamás  concebido por los milagros de la  globalización.  Si se tratara de soldados en vez de obreros, Wal-Mart poseería el segundo ejército más grande del mundo, superado únicamente  por China. Si fuera un estado, la empresa estadounidense, considerando sus ganancias anuales,  se instalaría entre los 30 países más ricos del orbe[4].  Pero no es un país, sino un monstruo que se alimenta de ellos. Ya en 1972, Salvador Allende lo denunciaba impotente ante los oídos sordos de la ONU: “Estamos frente a un verdadero conflicto frontal entre las grandes corporaciones transnacionales y los Estados. Éstos aparecen interferidos en sus decisiones fundamentales, políticas, económicas y militares por organizaciones globales que no dependen de ningún Estado y que en la suma de sus actividades no responden ni están fiscalizadas por ningún parlamento, por ninguna institución representativa del interés colectivo”[5].  El capital imperialista captura los mercados por dentro, haciendo suyos los sectores claves de la industria local: conquista o construye las fortalezas decisivas, desde las cuales domina al resto. La OEA describe así el proceso: «Las empresas latinoamericanas van teniendo un predominio sobre las industrias y tecnologías ya establecidas y de menor sofisticación, mientras la inversión privada norteamericana, y probablemente también la proveniente de otros países industrializados, va aumentando rápidamente su participación en ciertas industrias dinámicas que requieren un grado de avance tecnológico relativamente alto y que son más importantes en la determinación del curso de desarrollo económico”[6].  El retail pertenece a este grupo, a tal grado, que es considerado uno de los tres pilares del actual modelo de desarrollo chileno, junto al crédito y la explotación de los recursos naturales [7] y  Wal-mart – operadora en Chile de Lider, Ekono y ACuenta – sigue llevando la delantera del mercado de las grandes cadenas, con más del 40% de la participación. Sin contar los ingresos  generados por PRESTO, servicios financieros,  inmobiliaria SAITEC y la cadena de servicios de alimentación, en 2011 sus ganancias alcanzaron los  $ 2.604.483 millones[8]. Está claro que,  en nuestro país, los aumentos de la productividad han sido mayores que los aumentos de las remuneraciones reales en este período[9], pero en Wal-mart Chile tal paradoja alcanza ribetes surrealistas.  La bonanza económica no ha representado  en grado alguno una mejora en los ingresos para los trabajadores.  Por el contrario, son ellos quienes han padecido, en sus múltiples formas, los golpes de timón de los altos ejecutivos:  la drástica disminución de las plantas de personal y recortes de remuneraciones en los distintos eslabones de la cadena de cargos, hecha por la multinacional, los cuales no solo forma parte de una estrategia de reducción de costos implementada  desde que asumió el control de la cadena chilena, en 2010, sino que es la piedra angular de su fórmula de negocios a escala mundial. El outsorcing, otro ejemplo en esa dirección,  es hoy una necesidad de las corporaciones para permanecer competitivas, el cual genera desempleo en los países de origen de las mismas,  y subempleo en los países que reciben las inversiones[10], trasmutando el oro en chatarra, como una cruel antípoda de la leyenda del rey Midas: Gran parte de la mano de obre en Chile es ocupada en las grandes cadenas del retail. En Wal-mart, puntualmente,  un porcentaje considerable se desempeña en jornadas de medio tiempo. El resto, en su gran mayoría, perciben salarios muy cercanos al ingreso mínimo mensual[11], lo cual agudiza aun más las profundas desigualdades existentes y condena a gran parte de la población a una vida de bestias de carga.  Esta realidad padecida por los trabajadores, es a su vez, el reflejo de la realidad de sus países, en donde la presencia de capital extranjero, tampoco ha representado un crecimiento de la economía real. A saber:  solo 5 de los 400 americanos más ricos están relacionados con la  producción de bienes industriales,  de los restantes,  20 lo están con el retail, lo que  demuestra las características parasitarias de los grandes capitalistas de hoy y de paso, desmiente abrumadoramente el mito de las bondades de la libre comercialización, los cuales, son difíciles de sostener tomando en cuenta que en 1965, el ingreso per cápita promedio de los países del G7, era 20 veces mayor que el de los siete países más pobres. En 1995 era 39 veces mayor, y actualmente lo es unas 50 veces. En prácticamente todos los países en desarrollo que han adoptado una rápida liberalización del comercio, la desigualdad de ingresos se ha agudizado, y los ingresos reales han declinado entre 20 y 30% en América latina[12]. La declaración de buenas intenciones contenida en sus reglas de oro:”compartir las ganancias con todos los colaboradores” no es más que una pomposa exhibición de pirotecnia mediática sobre la larga noche de la explotación humana.

El alto costo de los precios bajos descansa necesariamente sobre la precariedad laboral que impera en los países invadidos por el capital extranjero.

Wal-Mart en Alemania vendió sus 95 tiendas al Grupo Metro. El monopolio tomó la decisión de salirse de ese país,  Remató sus tiendas con motivo que nunca obtuvo utilidades al no permitírseles trabajar fuera de la ley[13]. El ejemplo es replicado en diversos países capitalistas, cuyo dogmatismo infantil frente al libre mercado no se aplica en casa.

Por el contrario,  Chile, representa un paraíso para los intereses extranjeros, y, particularmente los norteamericanos, pues presenta menores restricciones en materia económica y laboral que los países de origen de las inversiones. Lo que, en parte, explica su enorme desigualdad. “Chile es un país profundamente desigual. Pocos tienen el descaro de negarlo. Sin embargo no se reconoce que una de las dos fuentes principales de desigualdad, junto a la educación, es el escaso valor del trabajo. Esto es facilitado por la asimetría de poder durante la negociación colectiva y el nulo impacto de la misma en el mercado laboral.”[14]Nuestro código del trabajo es un legado impuesto en los días aciagos de la dictadura militar, y en él están contenidos diversos mecanismos para debilitar a los trabajadores en sus procesos de negociación colectiva, como la posibilidad de ser reemplazados durante la huelga. Wal-mart lo sabe, pues entre su alta gerencia de relaciones laborales se cuentan quienes ejercieron, en periodos recientes,  altos cargos en la dirección del trabajo. Su otro as bajo la manga, lo constituye la debilidad de la compañía por el color amarillo. Su logo corporativo, un sol de seis rayos, es de dicho color. También lo son, dudosa casualidad, los sindicatos que promueve.

En Chile los dirigentes sindicales constituyen en producto de exportación no tradicional, los cuales se venden a un precio que avergonzaría al mismísimo Judas Iscariote.

El más característico del modelo es el SIL. Fundado a fines de 2007, después de una conversación en Ginebra entre el presidente del sindicato nacional de Sodimac, que sabía de qué hablaba, y el gerente general de D&S, Lo cual fue confirmado, impunidad que desconcierta,  en una declaración pública del presidente de la Consfecove (confederación del comercio).  El SIL alcanzó más de tres mil socios en un par de meses luego que los administradores de locales y los encargados de las secciones de personal actuaran como sus reclutadores. En 2008 se concretó un “acuerdo marco”, esto es un convenio colectivo disfrazado para limitar la negociación colectiva en los locales e impedir la sindicalización autónoma que empezaba a levantarse. Ese año la Dirección del Trabajo emitió un Dictamen condenando las prácticas del SIL y de D&S.  Dos años más tarde, el equipo que condujo entre 2006 y 2010 la Dirección del Trabajo y que condenara al SIL, reaparece como su equipo asesor. En 2014 el SIL desarrolla una campaña de blanqueamiento de imagen con el respaldo de protectores políticos claramente identificados y el sostén económico de la empresa,  derivado de la negociación colectiva de 2012, que terminó en varios convenios colectivos, como ha sido su práctica permanente. [15]

En la otra vereda, los sindicatos autónomos, auténticos interlocutores de las demandas colectivas de los trabajadores, en sus orígenes,  eran ferozmente combatidos por la compañía. Es a partir de una dura huelga legal en un local de Santiago en 2008, que se revierte la tendencia de derrotas previas de los sindicatos autónomas por comparación a los convenios colectivos surgidos del “acuerdo marco” del SIL. Otros sindicatos se lanzan a la ofensiva por separado y con resultados disimiles.  Con este ejemplo se levantaron otras organizaciones y en 2010 son 19 los sindicatos que alcanzan mejores instrumentos que el SIL. En 2012 la tendencia es irreversible, en los formatos híper y express, son 51 sindicatos con  cerca de 10.000 trabajadores los que sencillamente revientan todos los plazos diferentes de sus negociaciones y los distintos universos de trabajadores para cerrar un formato único de beneficios para todos los trabajadores de la compañía, sin importar ubicación territorial o tipo de local.[16] Esta es la historia del nacimiento de la Federación nacional del trabajador Wal-Mart, pionera en las legítimas reivindicaciones de los trabajadores chilenos frente al gigante egoísta. Una historia escrita para alumbrar el camino.

“No asistimos en estas tierras a la infancia salvaje del capitalismo”-escribía Eduardo Galeano- “sino a su cruenta decrepitud”. Y en la oscuridad de su desesperación los obreros descubren nuevas formas de sortear los laberintos del sistema. En la manga izquierda de los uniformes de Wal-Mart, en Chile, esta bordada la bandera nacional, rastrero intento del sistema por confundirse con los países que devora. Se llama a si mismo desarrollo y predica la moral en sus facsímiles de ética. No resulta contradictorio, entonces, que en su lenguaje inverso, quienes se organicen para luchar en su contra sean señalados como subversivos emboscados. La homeostasis social, proceso mediante el cual las unidades de un sistema toleran las calamidades a fin de subsistir, constituyo en otros tiempos un refugio para los trabajadores. Hoy es su celda. La luz ha de cegar a quien descubra el sol a la salida de la caverna. Será el primer paso del aprendizaje. Después podrá diferenciar el sol verdadero, del logotipo de Wal-Mart.

[1] Constituye la misión corporativa de la compañía a nivel mundial: “ahorrar dinero”. En Chile el termino se amplia: “ahorrarle dinero a nuestros clientes para que puedan vivir mejor”.

[2] Actualmente trabaja en la sección de vestuario en el local de Wal-mart, Chile-Líder, Ubicado en Jorge Alessandri 1131, La reina.

[3] ofrece la mayor oferta de empleo privado en el mundo, con más de dos millones de empleados, y es el minorista más grande en el mundo. “la verdadera historia de Wal-mart”, Enrique Bonilla Rodríguez.

[4]La cadena es un gigante del retail que en 2008 vendió US$ 375 mil millones -el doble de todo lo que produce Chile en un año- y sus utilidades netas fueron de US$ 12,7 mil millones. “50 datos que hay que saber sobre Wal-Mart” por Antonieta de la Fuente, María José López y Constanza Hola | 26/12/2008 – 11:05. La tercera.com.

[5] Discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas Naciones Unidas

Nueva York, 4 de diciembre de 1972.

[6] “las venas abiertas e América latina”, Eduardo Galeano.

[7] diputado Carlos Montes. (Serie: debates políticos y sociales: Un cambio cultural para las Reformas).

[8]

[9] Informe de la fundación Sol, citado por el diputado Carlos Montes en Serie: debates políticos y sociales: Un cambio cultural para las Reformas.

[10] “El mundo en rumbo de colisión”, Manfred Max-neef. conferencia en la Universidad Internacional de Andalucía.

[11]“Según un informe de la fundación Sol, más de la mitad de los que trabajan ganan menos de $250.000  mensuales”. Cita del diputado Carlos Montes en Serie: debates políticos y sociales: Un cambio cultural para las Reformas.

[12] “El mundo en rumbo de colisión”, Manfred Max-neef. conferencia en la Universidad Internacional de Andalucía

[13] “la verdadera historia de Wal-Mart”, Enrique Bonilla Rodríguez.

[14] Carlos Cano B .Director Ejecutivo Centro de Estudios del Trabajo-CETRA. CETRA.CL.

[15] (ídem).

[16] Carlos Cano B .Director Ejecutivo Centro de Estudios del Trabajo-CETRA. CETRA.CL.

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