Aunque la recta final generaba expectativas sobre la posibilidad de confrontar posiciones e ideas, lo cierto es que ningún abanderado tomó riesgos y se mantuvieron sin grandes emplazamientos entre ellos. El análisis entre los comandos fue similar: no hubo ganadores y perdedores durante la jornada.
El orden de llegada fue sorteado previamente. El primero en arribar fue el abanderado del PDG, Franco Parisi, quien, a las 17.52, entró a Canal 13 para participar del debate presidencial a tres semanas de los comicios, el que inició a las 20.00 y se extendió hasta las 22.45.
Junto con él, hicieron lo propio los otros siete candidatos a La Moneda: Johannes Kaiser (libertario), José Antonio Kast (Partido Republicano), Marco Enríquez-Ominami, Eduardo Artés, Jeannette Jara (PC), Evelyn Matthei (UDI) y Harold Mayne-Nicholls.
Todos ellos llegaron con sus equipos de confianza, quienes los acompañaron en el camarín cuando se preparaban, mientras que el resto de los acompañantes fueron ubicados en el patio techado de la estación televisiva, donde se instalaron pantallas para ver el debate, el que estuvo marcado por un tono sin confrontaciones entre los abanderados, donde hubo escasas interpelaciones.
En el lugar, los equipos de los candidatos compartieron un cóctel y hubo intercambios de palabras entre algunos de ellos. Uno de los más notorios fue el saludo entre Isidro Solis y Arturo Squella, del comando de Matthei y Kast, respectivamente.
También se presenciaron otros intercambios, aunque casi todos amistosos, en un tono más protocolar. Juan Sutil, del equipo de Matthei, se acercó al comando de Jara, para conversar con los alcaldes Tomás Vodanovic (Maipú) y Claudio Castro (Renca). Sebastián Sichel y el presidente del Senado, Manuel José Ossandón, también hicieron lo propio con el equipo de la abanderada oficialista.
Todos llegaron con la expectativa de que el debate serviría para “mover la aguja” en un escenario en que restan tres semanas para las elecciones presidenciales y las últimas encuestas de opinión arrojaron, en su mayoría, que Jara sigue liderando las preferencias, mientras que las cartas de derecha: Matthei, Kast y Kaiser disputan cada vez más el electorado.
De hecho, en algunos sondeos, Kaiser ya alcanzó a la abanderada de Chile Vamos, lo que mantiene en alerta al bloque de centroderecha.
En este escenario, los candidatos masculinos llegaron vestidos de trajes negro, azul y usando corbata (salvo Artés), mientras las mujeres usaron blazer blanco.
Así, a las 20.00 horas en punto, partió el debate con un minuto para cada una de las cartas presidenciales, donde entregaron sus primeros mensajes, con algunas de sus propuestas más emblemáticas.
Parisi fue el primero en abrir los fuegos, quien enfocó su mensaje apuntando al electorado femenino (que fue uno de los temas destacados por varios de los candidatos), enfatizando que hay muchas endeudadas en Dicom y “debemos ayudarlas”.
Kast, por su parte, destacó que “necesitamos un cambio profundo, un cambio real, un gobierno de emergencia que nos permita combatir al crimen organizado, que nos permita cerrar nuestras fronteras a la inmigración ilegal y que nos permita despegar como país para generar mucho más empleo”. Además, pidió apoyar a sus candidatos al Congreso.
Matthei, en tanto, desde el inicio puso el foco en el electorado femenino, al que apuntó al menos en tres ocasiones durante sus distintas alocuciones. En su minuto inicial, sostuvo que “muchas personas se preguntan si una mujer puede liderar la lucha contra el narcotráfico, contra el crimen organizado, contra la delincuencia y también la inmigración desatada. Yo me he formado en un mundo de hombres. Me ha costado, al igual que a cualquier mujer chilena, el doble que a los hombres que me escuchen y el triple que me respeten”.
Y luego agregó: “Yo le pido a todas las mujeres que saben lo que nos cuesta, que me apoyen y que demostremos que en Chile una mujer puede hacerse cargo de la economía y también de la delincuencia y dejar a nuestro país donde debe estar. Juntas lo vamos a lograr”.
Jara, en tanto, puso énfasis en su paso por el Ministerio del Trabajo: “Fui la ministra, que a pesar de la oposición de algunos, aquí presentes, logró llevar adelante la reforma que permite que los jubilados y jubiladas de nuestro país reciban algo de dignidad después de toda una vida de trabajo. Seré la que implementaré los cambios que nuestro país necesita”.
El tema de las pensiones fue un tema recurrente en su participación en el debate. De hecho, su equipo estratégico, a cargo de Darío Quiroga, empujó la idea de que, durante la emisión de la franja televisiva -que interrumpió por 20 minutos la transmisión- se aprovechara el rating para estrenar una pieza audiovisual relativa a su principal logro en su paso por el Ejecutivo.
El primer tema de discusión fue seguridad. Tras una condena transversal al choque en Recoleta que terminó con la muerte de un niño de 12 años, los presidenciables repasaron las ideas de su programa. Parisi partió destacando su propuesta para implementar “barco cárceles”.
Al ser consultado por la puesta en marcha del proyecto, el fundador del Partido de la Gente (PDG) explicó: “Se administra de la misma forma en que se administra una cárcel, donde están los gendarmes a cargo del control interno, y externo la Armada”.
Siguiendo la línea de la construcción de penales, Matthei (UDI) resaltó la importancia de construir más cárceles, sin embargo, precisó que “no pueden estar en Santiago las cárceles de alta seguridad, obviamente que no. No se les puede bloquear la señal ni nada, siguen operando desde las cárceles, por eso las vamos a construir en el desierto”.
Por su parte, Jara puso énfasis en sacar adelante el secreto bancario para identificar las redes de delincuencia, uno de los pilares fundamentales de su programa de seguridad.
En ese sentido, señaló: “Cuando nosotros situamos la conversación de la seguridad pública en el tema de las cárceles es que ya hemos asumido que alguien cometió un delito, fue perseguido, fue enjuiciado y además está preso. La conversación es mucho más amplia y tiene que ver con fortalecer policías, con controles fronterizos, pero también con perseguir el objetivo del crimen organizado en este país, persiguiendo la ruta del dinero sucio y levantando el secreto bancario».
Mientras que el republicano planteó: “Es clave recuperar el control de las cárceles, pero para eso requerimos cárceles de máxima seguridad con aislamiento total. Por eso estuvimos viendo el sistema carcelario en El Salvador, donde algunos trabajan y otros no pueden trabajar porque tienen que estar aislados completamente. También vimos el sistema carcelario de Italia y claramente necesitamos cárceles de máxima seguridad».
Jara también resaltó otros temas durante la transmisión, como su propuesta de bajar en un 20% las cuentas de la luz y el ingreso vital de $750 mil.
Otro momento que se destacó de su paso por Canal 13 fue cuando, una vez más, marcó distancia de las propuestas empujadas por su partido el PC. Esto, en particular, cuando se le preguntó su postura sobre la idea de indultar a Mauricio Hernández Norambuena.
“Mis prioridades no están puestas en estar dando indultos, sino que en solucionar los problemas concretos que viven las personas”, dijo Jara, junto con afirmar que, de llegar a La Moneda, el PC tendrá un rol similar al qué ya ha tenido cuando ha integrado una coalición gobernante.
Fuente: La Tercera
