La semana en la que el gobierno perdió el control de la agenda

La Moneda tenía un plan programático establecido con anterioridad, lo que -admiten en el Ejecutivo- no pudo mantenerse por los hechos ocurridos en estos últimos días. En Chile Vamos apuntan al rol de los ministros, pero también a las “descoordinaciones”.

 

Sebastián Piñera, Presidente de la República: “En la vida hay que saber arrepentirse, hay que saber reconocer los errores”; Andrés Chadwick, ministro del Interior: “¿Cuál es el problema en darse cuenta de un error y corregirlo? Lo más grave es cuando siente que ha cometido un error y persiste, y hace permanecer el error”; Alfredo Moreno, ministro de Desarrollo Social: “Es imposible evitar los errores, lo importante es cómo uno reacciona frente a eso (…). Somos seres humanos, no somos robots ni somos máquinas”.

Las frases son todas de esta semana. Si bien las dos primeras se refieren a la situación de los nombramientos en TVN, las declaraciones de Moreno incluyen ese tema y, además, el error del ministro de Salud, Emilio Santelices, sobre las cifras de mortalidad por Sida, y las controvertidas declaraciones del titular de Educación, Gerardo Varela, sobre el lucro en la educación y el uso de condones.

Son esos episodios, justamente, los que sintetizan una compleja semana para el gobierno, a lo que se suma el retiro del proyecto de reparación para víctimas de delitos de derechos humanos y la designación de Pablo Piñera, hermano del Mandatario, como embajador en Argentina, lo que fue calificado en la oposición como “nepotismo”.

Bajo este escenario, si hay algo que por estos días repiten en el gobierno y en el oficialismo es que las equivocaciones existen, pero que lo importante es centrarse en cómo se corrigen; una justificación que contrasta con la visión que existe en otros sectores del oficialismo y de La Moneda.

En Palacio admiten que por primera vez no lograron mantener el plan de medios estipulado con anterioridad para esta semana. En el Ejecutivo tenían una agenda establecida con un tema programático impulsado por el gobierno, para darle continuidad, pero eso -comentan- no pudo mantenerse.

Por ejemplo, en semanas previas la temática que se presentó y profundizó fue la situación en La Araucanía, posteriormente migraciones; y en ésta correspondía continuar con las bajadas respecto al anuncio del proyecto que busca extender la gratuidad a los centros de formación técnica-profesional. Sin embargo, en La Moneda dicen que el anuncio partió con el pie izquierdo y que se vio empañado por las declaraciones del ministro de Educación.

Esto obligó a los secretarios de Estado a salir a dar explicaciones por Varela, lo que provocó -dicen en el gobierno- que se perdiera el control de la agenda.
A esto se sumó, agregan las mismas fuentes, el revés que sufrieron con las nominaciones para el directorio de TVN. Si bien el Mandatario se involucró en la discusión, en Palacio creen que no se vio perjudicado. Sin embargo, ese escenario cambió el jueves, día que algunos en el oficialismo califican como “el peor de la instalación del gobierno”.

Ese día ocurrieron dos hechos: se hizo pública la designación del hermano del Mandatario como embajador en Argentina, con lo que el jefe de Estado se vio por primera vez, según comentan en el gobierno, directamente involucrado en el foco de cuestionamientos. De hecho, fuentes de Palacio reconocen que no todos en el entorno del mandatario estaban a favor de la nominación de su hermano, pero agregan que tuvieron que salir a cerrar filas y contener las críticas; el otro factor fue el polémico retiro del proyecto de reparación para las víctimas de violaciones a los derechos humanos, una decisión que terminó ayudando, aunque sea momentáneamente, a una unificación de la oposición, que se había visto fragmentada en las primeras semanas de la administración de Piñera.

La Moneda tenía estipulado explicar que eso había sido debatido al interior del comité político de La Moneda, pero las declaraciones del diputado Ignacio Urrutia (UDI), tildando a las víctimas de “terroristas”, provocaron que el gobierno tuviera que salir a contener la situación: primero, por el tono que usó el parlamentario, que es calificado como absolutamente contrario a lo que el gobierno quería transmitir, y segundo, porque se puso más en vitrina el retiro del proyecto.

La situación provocó fuertes críticas de la ex Nueva Mayoría y del Frente Amplio, poniendo en riesgo la política de los acuerdos que ha impulsado el Ejecutivo, justamente un concepto que ha querido instalar el gobierno en la agenda. “Hay expresiones que consideramos que no contribuyen para el clima de acuerdos, de respeto, de dignidad que siempre tiene que estar presente por todos”, dijo ayer el ministro Chadwick.

La pérdida del control de la agenda se graficó también en que ayer los ministros seguían dando explicaciones sobre este tema. Y el titular de Justicia, Hernán Larraín, incluso llegó a proponer un nuevo acuerdo transversal en torno a las reparaciones a víctimas de violaciones a los derechos humanos. “Desagradecidamente, la situación que se produjo ayer (jueves) en el Congreso alteró los ánimos, pero espero que sea una situación excepcional. El propósito del gobierno es mantener los acuerdos en temas que son de interés del país e, incluso, éste también es un tema de interés del país, y esperamos buscar un camino para tener un acuerdo que haga viable la reparación en la medida en que las arcas fiscales lo permitan”, dijo ayer Larraín.
Algunos en el oficialismo reconocen que ese llamado a un acuerdo en la materia se hizo para mitigar las críticas.

Otros, en tanto, además admiten que no hubo la suficiente coordinación con el Ministerio de Justicia, cartera en la que se habrían enterado “sobre la marcha” del retiro del proyecto. Incluso, en el oficialismo sostienen que desde La Moneda se informó la decisión a los jefes de bancada de Chile Vamos en la mañana del jueves, poco antes de que se diera a conocer en la sala de la Cámara. Así, en el sector cuestionan lo que califican como una clara “descoordinación” que no va en concordancia con el contacto permanente que han mantenido estos días los presidentes de RN, Mario Desbordes, y de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe, con La Moneda: el primero con la vocera Cecilia Pérez, y la segunda con Pérez y Chadwick.

En Chile Vamos coinciden en varias miradas sobre lo que ha ocurrido esta semana. Apuntan, por ejemplo, al rol de los ministros. Los comentarios son que Varela no dimensiona el efecto de sus declaraciones y que el titular de la Segpres, Gonzalo Blumel, debiera apurar la instalación de temas a nivel parlamentario.
Algunos, por ejemplo, dicen que existe expectación por el proyecto que debe ingresar el gobierno para reemplazar al Crédito con Aval del Estado (CAE), y cuestionan una demora en esta materia.

En las colectividades también dicen que la inexperiencia de Larraín como ministro -un rol, destacan, distinto al que desempeñó cuando era senador- le ha jugado en contra. Incluso, responsabilizan al titular de Justicia de lo ocurrido con el retiro del proyecto de derechos humanos, exculpando a la Segpres. Esto, en una semana en la que al interior de La Moneda se responsabilizaban mutuamente -en privado- sobre la situación, algo que también ocurrió en el caso de los nombramientos en TVN.

En los partidos también apuntan al desempeño de algunos asesores. E, incluso, creen que episodios relacionados con declaraciones de Varela seguirán repitiéndose. Y recuerdan que desde las colectividades le señalaron al propio Piñera que no lo consideraban una buena carta como ministro.

“Esta semana emergen las dificultades de gobernar y los primeros errores y las faltas de coordinación. El desempeño del gabinete ha sido disparejo, con errores comunicacionales que no deben repetirse”, dijo ayer, graficando la situación general, el diputado y ex timonel UDI Patricio Melero.

En todo caso, en Chile Vamos algunos consideraban que la tramitación de la ley de identidad de género y el anuncio de las indicaciones al proyecto de inmigración sería lo más complejo que iba a enfrentar el sector en el período de instalación. Y dicen que “sobrevivimos”. En ese sentido, más allá de los cuestionamientos, en el sector hacen un balance positivo y creen que lo perjudicial es que “se juntaron muchas cosas en una sola semana”.

En la misma línea, hay otras fuentes de La Moneda que aseguran que en términos globales “la semana no fue negativa”. Destacan que de todas maneras se consolidó el tema de la gratuidad, que se logró explicar las bajadas de migraciones y que se constituyó el comité interministerial por La Araucanía, que se estrena el martes. Así, esperan partir la próxima semana con migraciones y el proceso de regularización, buscando retomar el control de la agenda.

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