Casen: mujeres ganan un 26% menos que los hombres

Actualmente, las mujeres representan el 52,7% de la población total del país, la brecha salarial asciende a un 26,6% promedio y el porcentaje de hogares con mujeres jefas de hogar asciende a un 37,9%, donde los niveles de pobreza y pobreza extrema llegan a un 15,4% y al 5,3% respectivamente.

Estas son algunas de las cifras que arrojó la Encuesta Casen de Género 2013, la que nuevamente destaca una gran desigualdad entre hombres y mujeres en todas las áreas de desarrollo y participación social, económica, laboral y educacional.

En la oportunidad la Ministra Fernanda Villegas señaló que “el conjunto de cifras muestra un país que ha cambiado significativamente, donde las brechas de desigualdad han ido disminuyendo, pero muchas de ellas se mantienen, lo que justifican el enfoque transformador del Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet. Ciertamente, la pobreza sigue teniendo rostro de mujer, por eso que las políticas públicas han tenido un acento en las mujeres, pues se trata de una de las principales desigualdades existentes en el país”.

Por su parte, la Ministra Claudia Pascual enfatizó que “los resultados de la encuesta Casen 2013 nos muestran que indudablemente la desigualdad económica, política y social sigue afectando de manera persistente a las mujeres. También confirma algo que hemos planteado a lo largo de todo nuestro gobierno, que es que cuando hablamos de las problemáticas que afectan a las mujeres, no hablamos de una minoría, sino que hablamos de la mayoría del país, porque según esta encuesta, las mujeres en Chile son el 52,7% de la población”.

Según la Casen 2013, los niveles de pobreza entre hogares con mujeres jefas de hogar mantiene la tendencia a la baja observada en los últimos años, pero sus niveles de pobreza por ingresos son mayores a las de hogares con jefatura masculina, los que llegan al 15,4% vs. 11,2%, respectivamente, diferencias que son estadísticamente significativas. Lo mismo ocurre con los hogares en situación de pobreza extrema: 5,3% del total de hogares con mujeres jefas de hogar y 3,1% del total de hogares donde el jefe de hogar es hombre se encuentran en esta situación.

La ministra Villegas señaló que a las brechas en el mundo laboral, la encuesta reflejó que los hombres presentan una mayor participación en el mercado laboral que las mujeres: 70,7% vs. 45,5%. La brecha en la participación laboral no es homogénea a través de los deciles de ingresos: En el primer decil, los hombres tienen una participación laboral 17,9 puntos porcentuales mayores que las mujeres. Esta brecha, sin embargo, se reduce en los deciles de más alto ingreso, donde la diferencia es de 17,1 puntos porcentuales. En ese sentido dijo que todos los sectores de la sociedad deben aportar para disminuir estos índices. “Existe un factor cultural que no está resuelto y que se debe cambiar. Los países desarrollados que miramos como referentes, parte de como han logrado cambiar su situación ha sido incorporando a la mujer al mercado del trabajo y la reducción de la brecha de ingreso. Para eso tenemos que resolver”.

Respecto a esto la Ministra del Sernam señaló “actualmente menos de la mitad de las mujeres que puede trabajar, está trabajando remuneradamente fuera del hogar. Pero además, en los quintiles más bajos, que es donde más se necesitan ingresos, es donde menos trabajan las mujeres. Esto tiene que ver en primer lugar con que hay menos redes con las que resolver el tema del cuidado de los hijos y las hijas o de cualquier familiar que requiera de algún cuidado. El primer obstáculo para que las mujeres se incorporen al trabajo remunerado fuera del hogar es el cuidado de algún familiar. Por lo tanto, es una necesidad hacernos cargo como país de pensar en un sistema nacional de cuidado que no solo deje a la corresponsabilidad y a la postura de acuerdo entre hombres y mujeres, entre padres y madres de una familia el cuidado de los hijos, las hijas u otro familiar, sino también como país, desde las políticas públicas y también desde el sector privado, cómo nos hacemos cargo de ayudar en esta corresponsabilidad”

“Es por esto también que nuestras políticas públicas y nuestro programa de gobierno ha decidido enfrentar los obstáculos que tienen las mujeres para poder salir de la pobreza, que se relacionan con el acceso al trabajo remunerado, en condiciones dignas y con derechos sociales que les permitan aspirar a mejores condiciones. Para esto es indudable que se necesita tener políticas como las que vamos a abordar por ejemplo con el programa Más Capaz, que habilitará laboralmente a 300 mil mujeres durante nuestro gobierno”, enfatizó la ministra.

Las brechas entre hombres y mujeres también se observan respecto al nivel educacional, donde en promedio, las mujeres reciben un 26,6% menos de ingresos que los hombres en su ocupación principal. Esta brecha se acrecienta entre las personas que acceden a mayores niveles educacionales.

“La brecha salarial da cuenta que frente a un mismo cargo hombres y mujeres no están ganando lo mismo y esta brecha se hace más alta en la medida que tienen mayores niveles de estudio o que son cargos de mayor responsabilidad. Tenemos una ley de igualdad salarial hoy en nuestro país que en primer lugar no se ocupa porque no es muy conocida y en segundo lugar porque no genera ni los castigos ni los incentivos para que los empleadores y los centros laborales cumplan con la ley”, sostuvo la Ministra del Sernam.

Las brechas entre hombres y mujeres también persisten en otras áreas como salud, donde el porcentajes de la población que no se encuentra afiliada a ningún sistema de salud es menor entre las mujeres (2,0% en 2013) que entre los hombres (3,4%).

En el área de vivienda, el porcentaje de hogares que habita en viviendas en mal estado es mayor entre hogares con jefatura de hogar femenina (16,5%), que masculina (11,9%). Sin embargo ambas tasas han disminuido desde 2009, desde un  20,1% en mujeres y un 16% en hombres.

Finalmente la ministra del Sernam destacó el esfuerzo del Ministerio de Desarrollo Social para hacer esta encuesta “porque en la medida que las estadísticas hacen esta mirada específica de diferenciación de cómo afectan los distintos fenómenos a hombres y mujeres, podemos tener políticas públicas mucho más focalizadas y mucho más pertinentes, efectivas y eficaces para poder ir abordando las desigualdades que afectan a las mujeres”.

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