Los contrastes de la ministra Plá

El sábado 20 de enero pasado, durante la mañana, Isabel Plá Jarufe recibió un llamado del presidente electo, Sebastián Piñera, quien le pidió que asumiera como ministra de la Mujer en su futuro gobierno. Quienes conocieron del contacto entre ambos cuentan que Plá, sin dudarlo, dijo que sí, que se emocionó mucho y que -en ese momento- sólo le contó a su esposo, Felipe Olivares. “No se lo esperaba”, dice un amigo de la próxima secretaria de Estado.

Su llegada al gabinete fue motivo de críticas inmediatas por parte de dirigentes y parlamentarios de la Nueva Mayoría y del Frente Amplio, donde algunos calificaron su nombramiento como “una provocación”.

“La ministra Isabel Plá ridiculiza la lucha feminista y lo que significa el aborto”, dijo por esos días la ex abanderada presidencial del Frente Amplio, Beatriz Sánchez. Esto, principalmente por las declaraciones que ha emitido Plá y por su postura contraria a la ley de despenalización del aborto en tres causales, normativa en la que su cartera será crucial.

“Probablemente estaré ya muerta. Alguna vez en Chile y en el mundo el aborto será considerado tan impensado como hoy la esclavitud”, fue uno de los varios comentarios que realizó Plá el año pasado en su cuenta de Twitter.

Pese a todo, esta semana señaló que “vamos a estudiar exactamente todos los alcances de la ley y la vamos a cumplir 100 por ciento”, en línea con lo manifestado por quien asumirá la cartera de Interior, Andrés Chadwick, quien sostuvo el 24 de enero pasado que “no va a haber ni derogaciones ni modificaciones” a la ley de aborto.

La futura ministra nació en Quillota, es la mayor de cuatro hermanos y cumplió 54 años el miércoles pasado. A sus tres años se fue a vivir a Concepción, donde asistió al colegio Santa Emilia hasta cuarto básico. Posteriormente, se cambió al colegio Inmaculada Concepción, donde completó su enseñanza media. Sus padres eran, dicen en su entorno, de origen sencillo. Su padre era dueño de una panadería y su madre, dueña de casa, quien también trabajaba, a la par, en el negocio familiar. Desde pequeña, Plá bailaba flamenco y compartió clases con la ex ministra DC Ximena Rincón.

Inicios en la política

Al término de su enseñanza media, Plá se fue a vivir a Santiago, donde estudió relaciones públicas en el instituto profesional Ipeve, predecesor de la actual Universidad Diego Portales. Fue durante esos años que tuvo sus primeros acercamientos con la política. En 1989, en las elecciones parlamentarias, votó por el entonces candidato a senador de RN Sebastián Piñera. “No lo conocía en persona, pero le gustaban sus ideas”, dice un cercano a Plá.

Ese mismo año, la próxima titular del Ministerio de la Mujer comenzó a militar en Renovación Nacional. Ahí generó lazos con Mónica Risopatrón, quien en 1992 la impulsó a participar de manera activa en la política. Fue en ese período cuando conoció a la entonces diputada María Angélica Cristi, de quien fue su jefa de gabinete. En el 2000, Plá renunció a RN y, cuatro años después, comenzó a militar en la UDI. “Se sentía más identificada con el proyecto social del gremialismo”, sostiene un cercano a la próxima ministra.

En ese entonces, el ex presidente de la UDI Pablo Longueira la invitó a ser candidata a concejal por Peñalolén, cargo que desempeñó por cuatro años desde 2004. Más tarde, en 2008, Juan Antonio Coloma la convocó a participar en su directiva, como vicepresidenta. Actualmente, integra la comisión política de la colectividad, donde ganó con segunda mayoría.

Durante su trayectoria política, la futura ministra se ha vuelto cercana a la próxima titular de la Segegob, Cecilia Pérez, al senador UDI Víctor Pérez y al diputado y ex timonel gremialista Patricio Melero, entre otros.

En 2010, el entonces subsecretario Claudio Alvarado la llamó para trabajar como asesora en la Segpres en el gobierno de Sebastián Piñera, donde se hizo cargo de los informes de contingencia, entre otras materias. En 2014, al término de la administración de Piñera, Gonzalo Blumel la invitó a participar de la recién creada Fundación Avanza Chile, lugar en el que se ganó la fama de “trabajólica” y comenzó a forjar una relación de confianza con Piñera. “No son amigos, pero él valora mucho su capacidad de análisis político”, comenta un integrante de Avanza Chile.

Durante la campaña, el futuro presidente la nombró coordinadora del equipo programático de mujer. “Ahí comenzó a pavimentar su camino que la llevó a ser nominada ministra”, afirma un cercano a Plá. “Ella representa la meritocracia y el esfuerzo. No tiene grandes títulos ni padrinos políticos, pero sí inteligencia y una gran capacidad política”, añade la misma fuente.

“Críticas injustificadas”

¿Tú crees que Piñera hubiese nombrado a alguien partidario del aborto?”, pregunta -de manera retórica- un diputado UDI, amigo de Plá, para referirse a las críticas que recibió su nominación.

“Obviamente que no. Él (Piñera) es de centroderecha y contrario al aborto”, agrega.

El diagnóstico del parlamentario es compartido por varios dirigentes al interior de Chile Vamos, quienes si bien reconocen que con Plá a la cabeza del Ministerio de la Mujer puede haber un flanco de críticas, dicen que Piñera envió una “señal política”.

Para el entorno de la próxima ministra, los cuestionamientos que ha recibido son “injustificados” y tienen “un alto grado de prejuicio”. Esto, explican las mismas fuentes, porque si bien Plá es contraria al aborto, es una “UDI atípica, mucho más liberal ”. De hecho, cuentan que -en privado- Plá ha transmitido que es partidaria del matrimonio igualitario y que tiene apertura frente a la adopción homoparental.

Con todo, Plá -quien será la segunda mujer que asuma la cartera luego de Claudia Pascual (PC)-, entre sus prioridades tendrá que combatir la violencia contra la mujer, eliminar leyes discriminatorias y potenciar el rol de la mujer: avanzando en equidad de sueldos, eliminar prejuicios y fortalecer su autonomía en la sociedad. Esto último es relevante para ella, debido a que -dicen sus cercanos- sintió, en su momento, que fue cuestionada por no haber podido tener hijos con su esposo, con quien lleva casada 21 años. Según las mismas fuentes, si bien se trató de un tema delicado para ella y su marido, posteriomente lo superó y lo tomó como una bandera para reivindicar la autonomía de las mujeres.

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